La detección precoz del cáncer, antes incluso de que se manifieste clinicamente, es una cuestión vital. Por ejemplo, la eliminación de un tumor de ovario en su fase inicial, supone una supervivencia prácticamente del 100% y raramente conlleva quimioterapia, evitando la paciente los riesgos y efectos desagradables de la misma. En cambio un estadio II ya supone una supervivencia de alrededor del 85%, que desciende en los estadios más avanzados. Sin hablar de la quimioterapia, la radioterapia y las consecuencias psicológicas del miedo y la ansiedad.
Hasta ahora el principal biomarcador precoz de cáncer de ovario era el CA125, una proteína que aparece en concentraciones elevadas en sangre si hay una neoplasia ovárica. En teoría, ya que puede estar elevado por tantas razones en una mujer en edad fértil, que es como una señal de carretera que indicara en todas las direcciones. Desgraciadamente, todavía se detectan tumores de ovarios en el quirófano, cuando la enfermedad está avanzada. Por eso bienvenido sea el estudio publicado en Science sobre una nueva técnica de biopsia líquida, que permite detectar, de manera precoz y fiable varios tipos de cáncer (ovarios y páncreas entre ellos), favoreciendo su eliminación quirúrgica en estadios iniciales, ahorrando recursos sanitarios y sufrimientos.
http://Science.Sciencemag.org/content/359/6373/259
